Esta capilla se erigió en el siglo XVIII frente a la casa de la familia promotora al sur de la aldea de Branzá y ligada a la devoción popular. Fue abandonada a mediados del siglo pasado tras la muerte de sus últimos propietarios, los Mera, residentes en el municipio de Melide.
Se trata de una pequeña capilla de una sola nave con cubierta de teja a dos aguas y cuerpo de sacristía adosado al muro sur. La fachada principal presenta una puerta adintelada sobre la que se abre una sencilla ventana vertical superpuesta en el mismo eje. Remata el conjunto, un pequeño cuerpo de espadaña con un arco para alojar las campanas y tres pináculos de coronación.
Bien catalogado
Se encuentra en un estado de ruina y abandono completo. Todo el interior se halla a la intemperie, sin cubierta e invadido por la vegetación, al igual que la sacristía. Los revocos de cal están caídos, hay grietas en sus muros y cascotes en el interior, la fachada está cubierta de vegetación.
Peligro de desaparición.
2010
La venta de una capilla en Branzá cuestiona el legado de doña Filomena. La Voz de Galicia, 29 de junio.
Bibliografía
Soraluce Blond, J. R. y Fernández Fernández , X., Arquitecturas da provincia da Coruña, Diputación da Coruña, 1994.