Gómez Gundín, descendiente de los Gundín y Salgado, fue el fundador de esta casa en el siglo XVI, perteneciente a la rama de hidalgos y administradores de los condes de Andrade que fundaron también otros pazos de la comarca de A Ulloa y Deza como el pazo de Borraxeiros o la Casa Grande de Seixós, situada a escasa distancia dentro de la misma parroquia. Este pequeño pazo no ha sufrido transformaciones en época barroca y conserva íntegra su estructura original, convirtiéndolo en un ejemplo muy singular de mansión hidalga del siglo XVI.
La construcción se hizo con sillares de granito. Está formada por un cuerpo rectangular de dos pisos y acceso exterior mediante un patín y una torre de planta cuadrada y tres pisos de altura adosada al este. La fachada principal presenta una puerta con arco de medio punto y grandes dovelas en su eje central. En el interior del pazo se conserva una gran chimenea con hogar compartido hacia dos estancias. Otros huecos en las fachadas presentan parladoiros, inscripciones de cruces, molduras y motivos de bolas. El portalón monumental en el cierre de la finca da lugar a un paisaje agrario rodeado de castaños centenarios.
Bien catalogado, Lei do patrimonio cultural de Galicia
Se encuentra en un estado de completo abandono: sin techumbre, ni forjados e invadido por la vegetación. Recientemente se ha producido la caída y derrumbe del lienzo sur de la torre, estando parte de los sillares labrados de cornisas y huecos esparcidos por el suelo. Hay amenaza y riesgo de caída extendida a toda la edificación si no se actúa de manera urgente.
Peligro de desaparición.
Bibliografía
Gómez Buxán, C., Os escudeiros de Cercio. Descendentes dunha estirpe medieval, Seminario de Estudios de Deza, 2006.