Se trata de una pequeña construcción del siglo XX de carácter religioso vinculada históricamente al desarrollo agrícola y religioso de las pedanías de Valladolises, Baños y Mendigo y del paraje de Lo Jurado y, además, a un antiguo caserío rural del mismo nombre. Se celebraron misas hasta el comienzo de la Guerra Civil y fue abandonada por completo en 1968.
Según parece es una propiedad de titularidad privada que forma parte de una hacienda histórica que pertenece a los descendientes de la familia Pareja.
Esta ermita forma parte del patrimonio arquitectónico y etnográfico tradicional de la zona, representativo de la religiosidad popular, de los asentamientos rurales del entorno de los cabezos y a las lomas de la zona sur de la ciudad de Murcia.
La estructura conserva los muros exteriores que están deteriorados y su entrada cuenta con un arco apuntado. Sin embargo, en su día la cubierta se derrumbó; apenas quedan sus restos.
Sin protección específica
En la actualidad, el edificio se encuentra en estado de ruina y abandono, con pérdida total de la cubierta y muros muy degradados. Además, la vegetación ha invadido la estructura, lo que hace temer la pérdida total de su infraestructura, produciendo un colapso progresivo con la desaparición total del bien si no se interviene y se actúa a corto o medio plazo. No consta la existencia de ningún plan ni ningún proyecto oficial de restauración o consolidación a nivel municipal, ni de la Comunidad Autónoma.
La propuesta se realiza desde el interés ciudadano y vecinal por la conservación y mejora del patrimonio cultural, natural y local, con el objetivo de dar visibilidad a la situación de la ermita y favorecer una futura protección o intervención por parte de las administraciones competentes para su conservación y puesta en valor.