Lista Roja

Jardinillo de San Francisco

Inicio > Lista Roja > Jardinillo de San Francisco

PATRIMONIO NATURAL, Jardines o huertas históricos

Información general

Historia:

El Campo de San Francisco fue un terreno perteneciente al espacio público contiguo al desaparecido convento de San Francisco, fundado en el siglo XIV y desamortizado en 1836. Su último vestigio fue demolido en 1961 (parroquia de San Esteban).
En los diez últimos años del siglo XIX, se produjo una notable modificación urbanística para adaptar el Campo de San Francisco a las nuevas exigencias de la ciudad moderna. La popular glorieta-jardín de San Francisco fue utilizada para construir el Palacio Provincial (1889-1893). Para resolver la intersección de las calles que confluían en el lugar y generar un espacio digno de acceso al corazón de la ciudad moderna, se diseñó hacia 1906 el pequeño jardinillo triangular. En 1926 se inauguró el monumento en recuerdo a los soldados de la provincia de Cuenca que murieron en África en la segunda guerra de Marruecos o guerra del Rif, conflicto que originó miles de muertos, centenares de heridos y desaparecidos, entre ellos, un buen número de conquenses.

El espacio tuvo diferentes denominaciones, entre 1920-1931 se llamó plaza de la Infanta Paz, en homenaje a la hermana de Alfonso XII, que pasó largas temporadas en Cuenca en su residencia Villa Paz, en el término de Saelices; escritora aficionada, dedicó varias páginas a la ciudad, además de participar en iniciativas de carácter benéfico. Durante la Segunda República fue llamada plaza del Capitán Galán y cambió su denominación a plaza del Generalísimo o del Caudillo durante el franquismo. Desde 1975  se llama plaza de la Hispanidad.

Descripción:

El Jardinillo de San Francisco se configura como un espacio verde urbano aislado de planta sensiblemente triangular, situado estratégicamente para resolver la intersección de las calles Carretería y Aguirre. Su disposición sirve de antesala o bienvenida al corazón del ensanche que configura el centro de la ciudad Baja de Cuenca. Es una localización clave en el espacio de amortiguamiento del catalogado B.I.C. del Conjunto Histórico.
Su diseño responde al modelo de «salón urbano» de influencia francesa e inglesa de finales del siglo XIX, concebido en el marco del contexto higienista y renovador propio de su época.
En su interior convive una selección de árboles singulares centenarios a modo de arboreto:  dos cedros, posiblemente los árboles más longevos de la ciudad, un ejemplar de fotinia, tres palmeras que le confieren un carácter mediterráneo y evocan la tradición paisajística de levante, una pícea excelsa que sobrepasa a los demás en altura y dos pinos negrales plantados en 1926, coincidiendo con la inauguración del conjunto escultórico.

En su punto central se halla la escultura monumental realizada en mármol, piedra y bronce, en recuerdo a los soldados de la provincia de Cuenca que murieron en África, descrita por su autor, Luis Marco Pérez: «…represento figura alegórica de la Gloria que acoge en su seno el cuerpo inerte del héroe que ofrendó su vida defendiendo el honor patrio y que lo ofrece su hermano que pletórico de vida continuará luchando defendiendo tan santa causa. En la parte posterior del pedestal represento a la madre que ofrece su hijo a la Patria y que será el soldado del futuro. Y como complemento a lo descrito, en la parte anterior del pedestal la inscripción y el escudo de Cuenca; en los lados laterales del mismo los escudos de las armas combatientes y orlando el zócalo motivos de piñas, simbolizando la flora de este país. La altura total de esta obra será de siete metros.»

El Jardinillo de San Francisco trasciende su condición de espacio público para erigirse en un Bien que aglutina indiscutibles valores patrimoniales. Desde una perspectiva histórica y tipológica, representa el último vestigio vivo del urbanismo romántico decimonónico en el centro de Cuenca, manteniendo una configuración morfológica única y distintiva de una época. A este interés formal se suma su dimensión ambiental y de paisaje urbano, actuando como un conector ecológico y un oasis bioclimático maduro inserto en la trama consolidada. Su mayor relevancia radica en su valor social y en la memoria colectiva del ciudadano; un paisaje identitario y afectivo que ha configurado el imaginario urbano de generaciones de conquenses, convirtiendo este reducto botánico en un monumento histórico inmaterial y vivo.

Grado de protección legal:

Sin protección específica

Estado de conservación:

El estado de conservación de la escultura central es relativamente bueno aunque presenta la patología propia del paso del tiempo: suciedad por contaminación y efecto de agentes atmosféricos, oxidación de sus elementos metálicos. Sin embargo el estado de la reja del cerramiento perimetral es deficiente y ha perdido varios de los elementos y adornos que la componen.

El Ayuntamiento en un proyecto ampliamente contestado por la ciudadanía (una contestación con muy escasos antecedentes por su volumen de movilización) pretende desmontarlo tal y como está concebido. Retirar una forja de 120 años de antigüedad, abrir tres atajos en un jardín minúsculo lo que supondrá el fin de la vegetación, desproteger la escultura y desvincularla de su lugar, para el que fue creada tras la existencia del mismo e impedir la celebración de tradiciones con medio siglo de antigüedad, como el Belén popular, desde 1961. El proyecto no estudia las especies vegetales, ni el desmonte de la zona, ni las consecuencias de abrir atajos. Un salón urbano y zona de amortiguación al Centro Hco Patrimonio Unesco que corre riesgo URGENTE

Image

Situación

Motivos de inclusión y retirada

Motivos de inclusión:

15 julio, 2026

El Ayuntamiento de Cuenca, bajo un proyecto que el Colegio de Arquitectos, la Agrupación de Urbanistas de Castilla- La Mancha, la RACAL y todos los grupos políticos de la oposición en el Pleno Municipal han considerado opaco, desprovisto de participación y sin convocatoria de concurso público pese a tratarse de una operación de casi 8.000.000 €,  pretende desmantelar el jardinillo. Con la frase «eliminar el aspecto de rotonda para favorecer el disfrute vecinal más allá de su valor ornamental», el proyecto prevé desmantelar la forja de 120 años de antigüedad (un oficio clave en la época) y abrir tres caminos que lo crucen. Dejar este espacio tan pequeño y con una densidad peatonal tan elevada abierto será el fin del jardín y sus árboles centenarios. La escultura se desprotege y despoja de su espacio tal como se concibió.

Solicitud de ingreso en LISTA ROJA

¿Conoces algún bien cultural o natural amenazado?

Solicitud de actualización en LISTA ROJA

¿Algún bien de la Lista Roja o Verde ha sufrido algún cambio?

Hazte socio de Hispania Nostra

#PatrimonioSomosTodos