Los orígenes de Villar de Torre se remontan a la Edad Media, época en la que el municipio comenzó a formarse como núcleo agrícola y ganadero en el fértil valle del río Najerilla. Durante siglos su economía se basó en la agricultura tradicional y en la ganadería.
Durante los siglos XVI y XVII, Villar de Torre experimentó un notable desarrollo arquitectónico y religioso, del cual es testigo la iglesia parroquial de San Julián y Santa Basilisa, el monumento más representativo del municipio.
El antiguo cementerio de la localidad se encuentra a las afueras del pueblo en el Camino Viñas. Debido a su pequeño tamaño, es probable que los vecinos reutilizasen las fosas en diversas ocasiones, como era común en los pueblos más desfavorecidos. Es uno de los elementos más antiguos del propio pueblo. Por lo tanto, las lápidas que se encuentran en ella contarían ya con más de dos siglos.
Cementerio municipal de unos 600 m² utilizado antiguamente en Villar de Torres por los vecinos de la localidad.
Sin protección específica
Se encuentra en un pésimo estado de conservación debido al paso del tiempo y a la dejadez o muerte de los familiares que aquí se encuentran enterrados, ya que hace más de 100 años de la última lápida.
Absoluta dejadez y gran avance de la vegetación y del tiempo.