Se trata de una obra tardía, del siglo XIII, que para Manuel Iglesias guarda relación con los templos cercanos como el de Ciscar edificados en la época de auge de las órdenes militares. Está dedicada a Santa Sofía. Esta advocación no es muy habitual en la zona por lo que probablemente fue alimentada por la orden Hospitalaria de San Juan.
Es un edificio de nave única y planta rectangular con cabecera semicircular orientada al este. La puerta que abre al oeste posee arco de medio punto ligeramente apuntado de grandes dovelas y sobre ella hay un fino vano. La nave se cubre con bóveda de cañón apuntada y el ábside con cuarto de esfera, donde se ha conservado restos de estuco y pintura decorativa. El altar está muy dañado. Exteriormente un vano centra el ábside. El aparejo es de piedra sillar de diferente calibre, bien tallada, sin pulir, dispuesto en hiladas regulares. La cubierta actual es de teja árabe. En 1936 fue destruido todo el contenido de la ermita.
Sin protección específica
Grietas cada vez más gruesas sobre las que se debería actuar. Hay una grieta muy preocupante en el hastial occidental. Daños en el altar (el ara está en el suelo). Daños por vegetación en la cubierta.
Se trata de un ejemplo de arquitectura románica sobre el que se debería actuar a pesar de estar situado en un pueblo deshabitado. Una actuación en estos momentos, antes de que los daños vayan a más, no sería demasiado costosa.
Enlaces
Caserras del Castillo. Ermita de Santa Sofía. Guía digital del arte románico.
Bibliografía
Aramendía, J. L., El románico en Aragón, Vol. I, Cuencas del Noguera Ribagorzana y del Isábena, 2001, pp. 50–52.
Catalunya romànica, Enciclopèdia Catalana, Vol. XVI, La Ribagorça, 1996, pp. 368–369.
Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico, Enciclopedia del románico en Aragón, Vol. III, 2017, pp. 1055–1057.
Laglera Bailo, C., Inventario de las ermitas de Huesca. Tomo 2: Ribagorza, Editorial Pirineo, 2019, p. 150.