En la pedanía murciana de Los Ramos, donde no existe una plaza que albergue los edificios emblemáticos y que sirva de punto de reunión, hubo, durante todo el siglo XX, una infraestructura alrededor de la cual giró la vida de los vecinos: la estación del ferrocarril; una instalación que tuvo un papel relevante en el trazado ferroviario, por ser el nudo en el que se cruzaban las líneas que procedían de Madrid y de la zona levantina, y que constituyó un importante motor económico de Los Ramos y alrededores al favorecer la exportación de los productos hortofrutícolas, proporcionando trabajo a muchas familias y facilitando la conexión con otras poblaciones.
Además de los datos técnicos, la estación de Los Ramos-Alquerías contiene valores sentimentales e inmateriales que la vinculan a la vida de la pedanía, ya que durante el siglo XX el tren fue un medio de transporte muy utilizado por los vecinos de Los Ramos y de otras poblaciones próximas. Lo utilizaron familias, los estudiantes para acudir a sus clases, los militares, comerciantes para enviar sus mercancías a otras localidades. También artistas, políticos y personajes célebres que usaban este transporte hacían trasbordo en la estación tomando un respiro en la cantina y entablando conversación con la gente del lugar, y fue en esta estación donde se produjo el encuentro, y el abrazo, del general Prim al cantonalista Antonete Gálvez. Lugar de encuentro para los vecinos de Los Ramos, donde pasaban las tardes de domingo, quienes cuentan que no necesitaban usar el reloj, pues dependiendo del pitido de cada tren sabían la hora que era.
Entre 1986 y 1996, la estación de Alquerías tuvo habilitación aduanera que se suprimió tras haber sido acondicionadas las instalaciones anejas a la estación de Nonduermas en 1993. Esto, sumado a la apertura de la variante del Reguerón para los trenes de cercanías, y a la de la línea de alta velocidad, a 500 metros del trazado existente, hizo que la estación cayera en desuso.
El 15 de junio de 2008 un largo y último silbido de tren dio la despedida a más de un siglo de actividad ferroviaria en la pedanía de Los Ramos.
La estación, inaugurada en 1884, pertenecía a la compañía MZA (Madrid – Zaragoza – Alicante), a la línea Madrid – Chinchilla – Cartagena. Estaba situada en el punto kilométrico, desde Madrid, 469 + 869, con una altitud sobre el nivel del mar de 45 metros. Como punto de enlace entre las compañías Andaluces, que unía Murcia y Alicante, y MZA, se convirtió en un importante centro de intercambios de vagones y viajeros.
Tenía siete vías principales y tres de apartadero para el servicio del muelle. Entre los años 1984 y 1985 se amplió la estación con dos vías más para carga y descarga de vagón completo. Posteriormente, el antiguo muelle y playa de carga se vendieron, lo que propició la construcción de un almacén por una empresa, haciendo desaparecer una de las vías de carga. También había, en una de las vías muertas, un lugar destinado a que una vagoneta cargase el material procedente de la yesera.
Ante el aumento de la circulación ferroviaria entre las estaciones de Murcia y Los Ramos-Alquerías, se llegó a construir una vía doble para poder descongestionar el paso por la estación de Murcia.
En planta, el edificio se divide, horizontalmente, en dos crujías, es decir en dos volúmenes diferenciados, y en vertical, en tres cuerpos: el central destinado a vestíbulo y recepción, venta de billetes, facturación de equipajes y acceso a los andenes, y los laterales, que albergaban las dependencias destinadas al trabajo de los jefes de estación, la oficina del telégrafo, las salas de espera para viajeros y otras dependencias necesarias para los propios trabajadores de RENFE.
En el ámbito de la estación hay, además, una edificación que estuvo destinada a cantina, que servía para atender a los viajeros, y otra destinada a aseos públicos.
Hay también dos pabellones que estuvieron destinados a viviendas. Actualmente se encuentran alquiladas a personas no vinculadas al ámbito ferroviario.
Sin protección específica
Las construcciones que conforman el entorno de la estación sufren un estado de dejadez y abandono. El edificio principal fue tabicado, aunque con posterioridad se le han hecho agujeros por los que acceder y refugiarse en él. Hay abundantes hierbas que crecen a su alrededor y pintadas de grafitis.
La instalación puede ser recuperada y destinada a dar a conocer tanto el patrimonio inmaterial que supone su vinculación con la vida de la vecindad, como su función en el entramado de las líneas de ferrocarril que impulsaron la mejora económica del país, en un momento en el que las vías de hierro eran la autopista de la comunicación; cuando los caminos y carreteras todavía no constituían un medio óptimo de conexión entre poblaciones.
Su recuperación supondría una oportunidad para crear un centro cultural, un centro de interpretación del ferrocarril o una instalación destinada a la muestra de artes visuales.
2026
La pedanía murciana de Los Ramos se moviliza ante la posible venta de la estación ferroviaria. La Verdad, 25 de marzo
2020
Los Ramos no renuncia al sueño de ver su estación convertida en museo. La Opinión de Murcia, 31 de julio
Enlaces
LA ESTACIÓN DE LOS RAMOS-ALQUERÍAS. Sites
Bibliografía
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