Puente sobre el arroyo del Salado, próximo a su desembocadura en el río Guadaíra, en el trazado de la vía romana que baja desde Gandul a la Vega. Datar con exactitud la construcción del puente es difícil, pero se localizaron restos de cerámica ibérica y romana en sus cercanías. Siglos después, el puente se menciona en una fuente documental. El 9 de noviembre de 1594, en una sesión del Ayuntamiento de Sevilla, se informó de la muerte que habían encontrado muchos arrieros cuando traían trigo y cebada a la ciudad al cruzar el puente, debido a las malas condiciones del mismo. Actualmente está en desuso.
De un sólo ojo de bóveda de cañón, ejecutado con ladrillo tomado con cal. Se conserva la bóveda y sus apoyos, parte de los estribos han desaparecido quedando por tanto el puente mutilado y aislado del terreno.
Bien inmueble inscrito en el SIPHA.
Abandonado.