El 27 de marzo de 1773, siendo sacerdote de Mijares don Pedro del Rio, se dio cuenta de los gastos realizados durante la mayordomía de Francisco Rodríguez durante 1771 y 1772 siendo de 11.012 reales los destinados a este nuevo retablo y a otras obras mayores de la iglesia: altar mayor con su mesa romana, gradería, oraciones sacras y palio correspondiente. Trabajaron los tallistas Francisco Sánchez Jiménez y Benito del Pozo.
El 26 de mayo de 1781, durante la santa visita de don Miguel Fernando Merino, se autorizó dorar este altar, procediéndose a realizar estos trabajos en 1783 como consta en la inscripción de la predela “Dorose este retablo siendo cura Pedro Sánchez Llorente año de 1783”. D. Pedro Sánchez Llorente nació en el vecino Piedralaves, siendo párroco de la iglesia de Mijares desde 1793 hasta abril de 1804 y nombrado tesorero de la catedral de Ávila desde noviembre de 1803. El 14 septiembre de 1784 se dio cuenta del gasto de 7.580 reales por el dicho dorado junto con tres mesas de púlpito y un cuadro de adorno en la capilla; también fue blanqueada la iglesia y la capilla.
El 20 de noviembre de 1939, don Nicomedes Vara Luquero (sacerdote de Mijares desde 1939 a 1980) informa al obispado de lo siguiente: «en julio se ocupa la iglesia y a mediados de agosto comienza el saqueo. Los seis altares quedaron completamente desechos, y el altar mayor sufrió grandes desperfectos. (…) Las imágenes profanadas y echadas al fuego. Un poco respetaron la figura de San Bartolomé “por ir vestido de rojo y tener un cuchillo en la mano, indicio seguro de ser revolucionario y comunista.»
La memoria oral indica que los santos se tiraron al suelo con varas de colgar la matanza. Después los arrojaron por las escaleras principales del templo donde hicieron un montón y les prendieron fuego. También hicieron otra hoguera con objetos sagrados en las huertas donde hoy se encuentran las Escuelas de Arriba.
En 1980 se realiza un análisis e inventario del mismo por parte de Silvia Jacena de la Diócesis de Ávila. En 2003 se llevaron a cabo trabajos de refuerzo en el mismo donde se instalaron alambres de sujeción anclados a la pared trasera. Hace unos años se realizaron labores de desinfección.
Se trata de un retablo autoportante cuyas piezas de abajo van soportando a las de arriba con un equilibrio que se establece entre la compresión hacia abajo y los anclajes que van al muro, existiendo soportes de hierro que sujetan el mismo a la pared. Es sencillo a nivel estructural. Es habitual de la época en la que se impulsa la vida de los santos y culto a la eucaristía. En apariencia está realizado con madera de pino con revestimiento en su mayoría de pan de oro bruñido, aunque también presenta revestimiento de pan de plata. Primero se tallaron las piezas por parte del maestro entallador donde se generaron los paneles. Luego, estos se pegaron o ensamblaron con un machihembrado de madera en espiga montando el mismo de abajo hacia arriba. Este retablo inicialmente se dejó en bruto con vistas a dorarlo.
El presbítero del siglo XVI-XVII en el que se halla consta de unos 70 m2 (6,71 m ancho x 10,50 m fondo) con una altura máxima de unos 10,85 metros. Este altar tiene unas medidas de 7,60 de alto por 5,26 de ancho, con una profundidad de 1 metro. Alberga un total de seis tallas de santos y vírgenes, con imágenes de santos y evangelistas talladas en relieve. Se divide en dos calles laterales y una central separadas por cuatro columnas de orden corintio.
Sin protección específica
En deterioro constante, corre peligro de derrumbe.
El retablo tiene deformaciones generadas por el peso del mismo y se ha inclinado hacia delante, tiene desprendimientos de capas pictóricas, capas de barnices y revestimientos así como desajustes de ensambles, suciedad por humos y polvo, repintados, perdida de pinturas, heces de aves y pérdida de elementos. Único altar de esta iglesia conservado después de la Guerra Civil; en tiempos había otros seis más.
2025
RETABLO DE LA IGLESIA DE MIJARES. El Diario del Tiétar, 4 de abril
Bibliografía
MARTIN JIMÉNEZ, Celerino. «En torno a nuestra Iglesia». Libro de Fiestas Patronales de Mijares 1994.
SÁNCHEZ SÁNCHEZ, Andrés. «Pasión y Gloria de la Iglesia Abulense». Ávila. 1987, p. 118.
SÁNCHEZ GONZÁLEZ, David. «Apuntes históricos de la Villa de Mijares». Madrid. 2021, p. 178.
Archivo Diocesano de Ávila. Parroquia de Mijares. Libro de Colecturía Nº 2. (1764-1842).
Archivo Diocesano de Ávila. Parroquia de Mijares. Libro de Fábrica Nº2 (1712-1828).
Archivo Diocesano de Ávila. Parroquia de Mijares. Libro de Fábrica Nº 4 (1876-1940).
Dirección General de Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León. Consejería de Cultura y Turismo. Secretaría Particular. Documentos sobre la solicitud de reforma del Retablo de la iglesia de Mijares en el año 2003. SKM_C25824101012210.
Periódico «Gazeta de Madrid». 8 de noviembre de 1803, pp. 965 y 966.